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(7/02/2010) Deja tu opinión |
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Que un debutante sorprenda ya desde su primera carrera en Fórmula 1 es un acontecimiento raro. El japonés Kamui Kobayashi lo hizo el año pasado en Brasil con Toyota. Y repitió en su segundo gran premio, en Abu Dabi, donde logró sus primeros tres puntos al terminar sexto.
Ahora se enfrenta a su primera temporada completa en la Fórmula 1. Pero lo hace de la mano de Sauber. A su lado, Pedro de la Rosa, como compañero de equipo, le enseñará sus quince años de veteranía: “Él sabe cómo trabajar con el coche, cómo impulsar su desarrollo… Tengo que mirar por encima de su hombro”, asegura el japonés sobre el piloto español, antiguo probador de McLaren.
Pedro de la Rosa, Kamui Kobayashi y Peter Sauber; tres nombres unidos por una escudería. Un barco nacido de las cenizas de BMW que se adentra en las turbulentas aguas de una temporada agitada. Kamui espera que Pedro le eche una mano para salir a flote sin naufragar: “Tenemos que trabajar juntos y desarrollar el coche juntos. Conozco bastante a Pedro, y estoy seguro de que formaremos un gran equipo; algo así como un equipo familiar”.
Kamui tiene 23 años y muchas ganas de sorprender y dar buenos resultados. Quiere demostrar que el final de la temporada 2009 no fue pura casualidad o suerte pasajera. Y es que en este deporte es difícil hablar de casualidades, si es que existen: “Creo que fui muy afortunado, pero Peter no cree que fuera suerte, así que sé lo que espera de mí: profesionalidad y un trabajo muy duro”, declara en la página oficial de la Fórmula 1.
La continuación de la aventura de Kobayashi en la Fórmula 1 no ha sido fácil, pero tampoco difícil. Sí, es contradictorio, pero así fue: el equipo en el que comenzó, Toyota (sustituyendo al lesionado Timo Glock) anunció su retirada. Kamui, que había causado una gran impresión en los despachos de casi todas las escuderías, se encontraba de repente sin asiento, a pesar de que casi todos le confirmaban en Toyota. Pero de pronto apareció Peter Sauber: “Empezamos las negociaciones tras Abu Dabi, pero el problema fue que el equipo no tenía plaza, así que Peter me pidió que fuera paciente y esperara”. Kamui así lo hizo: prometió fidelidad y pacientemente ansió el contrato que finalmente llegó: “Una vez que el equipo tuvo su plaza confirmada, terminamos las negociaciones y firmamos el contrato”. Ahora sólo queda rentabilizarlo en la pista.
Escrito por: FLATT
Etiquetas: 2010, f1, Kobayashi, Pedro De La Rosa





